Presuntos presos en la cárcel La Victoria en República Dominicana, han estado jaqueando cuentas en redes sociales a usuarios en Estados Unidos y usándolas para estafar con miles de dólares a las víctimas, entre estas, el ex cónsul general en esta ciudad Francisco Fernández, quien envió $500 dólares a los delincuentes, con la creencia de que respondía a una petición de una líder peledeísta en Nueva Inglaterra, cuyo WhatsApp, fue interceptado por los ladrones, haciéndose pasar por ella.

Fernández, dijo a este reportero ayer domingo, que hizo el envío por Western Union, que originalmente el estafador le dijo que enviara los $500 por Caribe Express, con la seguridad de que se trataba de la vicecónsul y activista en Boston, Ana Gratereaux, quien supuestamente le pidió enviarle el dinero.

El estafador, le escribió a Fernández, que su esposa que identificó como la licenciada Yvelisse Anyelina Santana, con el teléfono (829) 346-9876, vive cerca de una agencia con servicios de Western Union.

En la extraña conversación de mensajería, el estafador llama "doctor" al ex cónsul, cuando Fernández es licenciado.

"Gracias por ser un gran hermano!", añadía el estafador en el contacto con Fernández.

El ex cónsul hizo el envío de los $500 dólares, desde una agencia situada en la avenida Audubon en el Alto Manhattan, con el número MTCN 232-314-7330, con fecha del primero de abril 2019 a las 12:03 de la tarde.

Gratereaux, dijo que se percató del jaqueo a su WhatsApp, cuando el ex cónsul la llamó para preguntarle si había recibido el dinero, a lo que ella respondió asombrada "¿cuál dinero?"

La líder peledeísta hizo la denuncia originalmente en su página facebook, advirtiendo sobre la estafa, el primero de abril.

Una investigación fue abierta por el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI), que ubicó el origen de los mensajes en la cárcel La Victoria.

Se cree, que además del ex cónsul Fernández, numerosas otras personas están siendo estafadas en diferentes estados de Estados Unidos y otros países, en una nueva modalidad.

El año pasado, el FBI advirtió sobre una banda que se dedicaba a estafar a incautos en Estados Unidos, con llamadas de farsantes, que se hacían pasar por amigos de parientes de las víctimas, que supuestamente estaban presos y necesitaban pagar fianzas, o que habían sufrido accidentes de tránsito y tenían que pagar miles de pesos en clínicas del país.

Esos estafadores, se aprovechaban especialmente de dominicanos envejecientes.

Fuente: http://www.diarioextrainfo.com