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La mastopexia, o levantamiento del pecho caído, es una operación de cirugía estética que busca resolver un problema puramente estético. En la mayoría de los casos, las correcciones de ptosis suelen ir asociadas a una reducción mamaria. Es importante saber que ninguna de estas operaciones entra en el catálogo de prestaciones e la Seguridad Social, excepto en casos extremos, procesos conocidos como gigantomastia.

Origen de la ptosis mamaria

La ptosis puede ser congénita o deberse a diferentes factores:

  • La ptosis mamaria puede ser de origen familiar y aparecer en cualquier hija joven.
  • La caída de los pechos puede aparecer con la edad o deberse a cambios importantes de peso. La ptosis puede manifestarse tras uno o más embarazos y figurar entre las secuelas de una lactancia prolongada.

La famosa prueba del “lápiz”

Cada una en su casa puede hacerse esta prueba, que consiste en colocarse un lápiz en el pliegue de debajo del pecho. Si el lápiz cae, entonces no existe caída de senos. Si el lápiz queda sostenido en el pliegue del pecho, entonces confirma que existe una caída del saco cutáneo del seno.

Un especialista os confirmará si la ptosis es efectiva mediante una exploración clínica y podrá determinar la mejor conducta a seguir.

Diferentes tipos de ptosis

Aunque la ptosis con mayor frecuencia se debe a una hipertrofia mamaria (pecho demasiado pesado), también puede afectar a los pechos de un volumen normal e incluso a los pechos pequeños (senos hipotróficos). Asimismo, puede existir una asimetría mamaria asociada a la ptosis.

Ptosis de senos hipertróficos

La caída está asociada a la incapacidad de la envoltura del seno para soportar y mantener en una buena posición la masa principal de tejidos adiposos y glandulares del seno. La ptosis se debe a la distensión de la piel, que baja el saco cutáneo y su contenido.

Ptosis de senos de volumen débil a moderado

La caída se debe a una fundición mamaria relacionada con una pérdida de elasticidad cutánea. La edad y el adelgazamiento a menudo son los factores que desencadenan la ptosis.

Una intervención quirúrgica adaptada a cada tipo de ptosis

La intervención quirúrgica consiste en efectuar una remodelación con el objetivo de subir los senos y aportarles una forma armoniosa. No existe una única técnica de cura de la ptosis, sino diversas, que dependerán de los datos anatómicos de cada paciente.

  • De este modo, en el caso de mujeres que padecen una hipotrofia asociada a una ptosis o ptosis hipoplásica (con un aspecto de “paño húmedo”), la remodelación estará asociada a un aumento mamario con prótesis de un volumen adecuado a la fisiología y deseo de la paciente: en ese caso hablamos de cura de ptosis – aumento.
  • En el caso de pacientes con hipertrofia mamaria, la cura de la ptosis estará asociada a una reducción mamaria. El volumen de la glándula retirada dependerá de los deseos de la paciente.

Modo de acción de la remodelación mamaria

La intervención se realiza bajo anestesia general y la duración de la hospitalización generalmente es de 24 horas. Las intervenciones quirúrgicas de una cura de ptosis son muy parecidas a las realizadas durante una intervención de reducción mamaria.

La remodelación consiste en reconcentrar la glándula mamaria, eliminar el excedente de piel, subir la areola y el pezón con el objetivo de recolocar de forma armoniosa la placa areolomamelonar y, por último, volver a cubrir el seno. También puede corregirse una posible asimetría. Esta intervención puede compararse con un lifting de los senos, donde se vuelve a esculpir el pecho, los senos se rejuvenecen y adquieren una forma redondeada y harmoniosa.

Riesgos asociados a la corrección de una ptosis mamaria

Recurrir a un cirujano especializado en este tipo de intervención, inscrito en el colegio de médicos y ejerciendo en un contexto realmente quirúrgico permite limitar las complicaciones y, si fuese necesario, asegurar un seguimiento eficaz y personalizado.

Aunque la evolución normalmente es satisfactoria, el cirujano plástico deberá informar a sus pacientes de todas las complicaciones, incluso las más excepcionales.

Los riesgos asociados a la anestesia serán comentados por el médico anestesista: accidente tromboembólico (flebitis, embolia). 

Entre los riesgos asociados a la intervención misma, cabe mencionar las apariciones de una necrosis, especialmente en casos de tabaquismo importante (problema de vascularización que afecta sobre todo a las ptosis importantes asociadas a una gigantomastia, es decir, una hipertrofia grave), un hematoma expansivo (hinchazón repentina del seno que requiere una rápida reintervención), una infección o problemas de cicatrización (cicatrices queloides). Una asimetría mamaria residual, una insuficiencia o incluso un defecto en el resultado pueden requerir una reanudación en bloque.

Las cicatrices asociadas a la corrección de una ptosis mamaria

Se utilice la técnica que se utilice, la cirugía estética siempre intenta reducir al máximo las cicatrices. El trazo de las incisiones difiere según el tipo de ptosis y según su importancia. Destacamos tres tipos de cicatrices:

  • La más frecuente, que se trata de una cicatriz areolar seguida de una cicatriz vertical. A largo plazo, esta cicatriz se atenuará claramente para convertirse en una estría muy fina y discreta de color blanco.
  • Cuando la ptosis es ligera, la técnica puede limitarse a una sola cicatriz areolar. Es la cicatriz más discreta, puesto que progresivamente se fundirá en la zona pigmentada de la areola. Esta técnica se utiliza sobre todo en caso de ptosis moderada y aumento mediante la introducción de prótesis mamarias.
  • La cicatriz en “T” invertida sólo afecta a las correcciones de ptosis importantes asociadas a una reducción mamaria: el trazo consiste en una cicatriz areolar (alrededor de la areola) seguida de una vertical (entre el extremo inferior de la areola y el pliegue inferior del seno), y después una horizontal situada en dicho pliegue inferior.

Dado que la madurez cicatricial es un proceso lento, las cicatrices se irán atenuando de forma progresiva. Es necesario que transcurra aproximadamente un año para poder apreciar su aspecto definitivo. Resulta importante tener en cuenta los cuidados postoperatorio de estas cicatrices, con el objetivo de obtener el mejor resultado posible: en determinados casos será necesario realizar ligeros masajes con el objetivo de aplanar algunas cicatrices, y en todos los casos deberá evitarse por completo el sol y los UVA (crema con protección total y llevar bikini) durante un año.

Efectos postoperatorios

La presencia de equimosis (morados) y edemas es normal y transitoria después de la intervención. Los dolores son muy ligeros, sobre todo si se trata de una curación de la ptosis aislada. Pueden sentirse dolores leves a moderados en caso de curas de ptosis asociadas a una intervención más importante en la glándula mamaria, como una reducción mamaria. 

La toma de analgésicos permite atenuar fácilmente estos dolores. En el mes siguiente a la intervención, es necesario llevar un sostén de mantenimiento de día y de noche, que contribuye a mantener las compresas que protegen las cicatrices. Los senos poco a poco van adquiriendo su forma definitiva, con un aspecto rejuvenecido y un perfil claramente más firme. 

Es necesario que transcurra aproximadamente un año hasta conseguir la estabilización definitiva de los tejidos y la madurez cicatricial.  El “periodo de vida” de una corrección de ptosis mamaria difiere según los casos, pero si la paciente evita las variaciones de peso intempestivas y sigue una vida equilibrada, los beneficios aportados por la intervención se prolongarán.

Dr. David Picovski

Mastopexia: la cirugía de los pechos caídos