Un total de 20 personas han muerto y 26 han resultado heridas en un tiroteo ocurrido este sábado por la mañana (hora local) en un complejo comercial de El Paso (Texas, Estados Unidos), según ha confirmado a última hora de la tarde el gobernador Greg Abbot, que ha hablado de "uno de los días más sangrientos" de la historia del Estado. De las víctimas mortales, al menos tres son mexicanas, aunque el número podría aumentar, pues el Gobierno mexicano dará a conocer más datos en la tarde de este domingo. Se trata del ataque con armas de fuego más letal en lo que va de año en Estados Unidos. De madrugada, se registró otro tiroteo en la ciudad estadounidense de Dayton (Ohio) con al menos nueve víctimas mortales y 16 heridos.

Hay al menos una persona detenida, que ha sido identificada por la policía como el pistolero. Se trata de un varón blanco de 21 años. La policía ha explicado que el asesino había escrito antes de actuar un manifiesto de cuatro páginas titulado Probablemente voy a morir hoy, un texto que no ha hecho público y que todavía está confirmando que efectivamente haya sido escrito por el atacante, pero que sitúa el tiroteo como "un potencial crimen de odio". El manifiesto habría sido publicado en un foro ultraderechista de Internet poco antes de la masacre.

El texto, según The New York Times, expresa posturas racistas y habla del ataque como "una respuesta a la invasión hispana de Texas". "Los hispanos tomarán el control del Gobierno local y estatal de mi amado Texas", dice el manifiesto, según el diario estadounidense. "La abundante población hispana en Texas", prosigue, "nos convertirá en un bastión de los demócratas".

El atacante fue arrestado "sin incidentes", según las fuerzas policiales, lo que indica que no ofreció mucha resistencia. Los agentes no tuvieron que realizar ningún disparo. La policía no ha confirmado su identidad. Pero, según ha informado el gobernador adjunto del Estado, Dan Patrick, a la cadena Fox News, el sospechoso ha sido identificado como Patrick Wood Crusius, residente en las afueras de Dallas. El asesino habría conducido cerca de nueve horas en dirección a la frontera para cometer su matanza.

Era una mañana soleada en el complejo de tiendas y restaurantes, muy concurrido los fines de semana, donde se encuentra el popular centro comercial Cielo Vista, uno de los más grandes de la zona. De pronto, un hombre armado irrumpió en la gran superficie Walmart, que está muy cerca del centro comercial, minutos antes de las once de la mañana (seis de la tarde, hora peninsular española), provocando un baño de sangre

Fuente: https://elpais.com